lunes, 17 de junio de 2013

América Latina no tendrá el nivel de bienestar de los países ricos hasta 2052

La evolución económica y social de América Latina en las últimas dos décadas es inapelable, sin embargo, el Banco Mundial alerta de que, pese a los evidentes progresos, América Latina no alcanzará el nivel de bienestar de los países más desarrollados hasta 2052. En el informe,Cambiando el ritmo para acelerar la prosperidad compartida en América Latina y el Caribe, que la organización ha presentado este viernes, se señala a la desigualdad social como el principal obstáculo para alcanzar esos niveles de prosperidad antes de esa fecha y se recomiendan varias reformas -políticas fiscales progresivas, transparencia y eficacia institucional, accesibilidad a los mercados o mejora del nivel de gestión de riesgos macro y microeconómicos- para acelerar ese proceso.
“En América Latina harán falta dos generaciones para alcanzar el nivel de bienestar de los países más desarrollados de la OCDE, contando con que el crecimiento económico se mantenga en los mismos niveles”, explica Louise Cord, directora del Grupo de Género y Reducción de la Pobreza del Banco Mundial y responsable del informe. Cord advierte de que si los Gobiernos de la región no abordan el problema de la desigualdad social, la fecha podría dilatarse 10 años más (de 2052 a 2062).
En América Latina harán falta dos generaciones para alcanzar el nivel de bienestar de los países más desarrollados de la OCDE, contando con que el crecimiento económico se mantenga en los mismos niveles"

El informe señala que, en 2011, la región únicamente había alcanzado una quinta parte del coeficiente Gini [que indica la desigualdad de los ingresos en un país] de los países más desarrollados de la OCDE. “Uno de los grandes retos a los que debe enfrentarse la región son los desequilibrios constantes de los niveles de vida en los distintos países de América Latina”, indica el informe. Cord destaca el importante desarrollo económico y social de la región. “Desde 2000 de ha reducido el nivel de la pobreza a la mitad y en 2011, por primera vez en la historia de América Latina, la clase media superó a la población que vive por debajo del umbral de la pobreza”, subraya. No obstante, Cord advierte de que, pese a ese desarrollo, “de los 80 millones de habitantes de la región que viven en situación de exclusión, la mitad se concentra en Brasil y México”.
El Banco Mundial apuesta en su informe por que la región “comparta la prosperidad” y garantice que el crecimiento económico no se desligue de la lucha por atajar la desigualdad. “Debe tratarse de un objetivo común, un círculo que se retroalimente, porque sin igualdad no hay desarrollo”, señala Cord. El documento presenta una serie de “micro reformas” que considera que los Estados del hemisferio deberían abordar para mantener esa bonanza económica y acelerar la reducción de las disparidades sociales.
La responsable del informe advierte de otros factores que hay que tener en cuenta a la hora de atajar la desigualdad como “la criminalidad de las ciudades” o la desaceleración económica de otras regiones del mundo. Cord alerta del peligro de que parte de esa clase media que ha salido de la pobreza en los últimos años en América Latina regrese a ella debido a “lances económicos”. “Para ello es necesario mantener la senda actual y adoptar esta nueva generación de reformas e impedir que sean los nietos de quienes nazcan ahora los que experimenten el nivel de bienestar del que gozan los países desarrollados en la actualidad”, afirma Cord.El documento aboga por modificar el sistema impositivo, aumentando su capacidad recaudatoria y garantizando la distribución a través de una “política fiscal sostenible”; fortalecer la transparencia y la equidad de las instituciones públicas para garantizar el acceso a los servicios de las familias con menos recursos; aumentar la calidad de la educación y mejorar el sistema sanitario y el acceso al agua y la energía eléctrica; favorecer un mercado laboral regulado y adaptar la economía a las amenazas del cambio climático. “Cada país aplicará estas reformas de manera diferente y en función de sus circunstancias particulares, pero no cabe duda de que una modificación de las políticas fiscales y financieras debe ser un objetivo común”, señala Cord.
El Pais

miércoles, 12 de junio de 2013

Lima se maquilla con aerosol

Desde que el grafiti es apreciado como una emergente disciplina del arte contemporáneo, las ciudades de todo el mundo son una suerte de lienzo mutante; un enorme taller de expresión libre abierto a todas las voces, a todas las visiones, a todos los públicos. El grafiti ha democratizado el concepto de arte, liberándolo de su atávico encierro en museos y galerías, donde su acceso es restringido y muchas veces elitista, para sacarlo a la calle.
Lima no es ajena a esta tendencia artística, aunque su aceptación y consolidación tardó en llegar. Durante las décadas de los ochenta y noventa, cuando una cruenta guerra interna tuvo lugar en Perú, el hecho de pintar un muro estaba relacionado con las actividades subversivas de Sendero Luminoso, cuyas milicias tomaban por asalto las paredes de Lima para realizar sus pintas rojas con lemas revolucionarios. La intervención mural al margen del oficialismo era duramente reprimida, y el impulso creativo de los grafiteros estaba coaccionado por la amenaza de ser vinculados con la violencia armada.
No fue hasta que llegaron a su fin los años de confrontación armada cuando el grafiti, como máximo exponente del street art, fue abriéndose camino en las calles de Lima. El genuino trabajo de pioneros como Entes y Pésimo o iniciativas colectivas como la muralización de la calle Quilca, llevada a cabo por el Centro Cultural Averno en el año 2003, posibilitaron que el ciudadano limeño pusiera una mirada renovada en el arte del grafiti, ganándose su aprecio y desligándolo de prejuicios negativos y connotaciones violentas.
En la actualidad, eventos como el Festival de Arte Urbano Latidoamericano, que tuvo lugar el pasado mes de marzo en Lima, ponen de manifiesto que el grafiti goza de buena salud en la capital peruana. Una treintena de creadores del street artinternacional, provenientes en su mayoría de países latinoamericanos, reciclaron los muros del centro histórico de la ciudad para convertirlos en lugares de exposición. Artistas urbanos como el chileno INTI, el mexicano Saner o los colombianos Colectivo Toxicómano son algunos de los nombres que han dejado su firma en el paisaje urbano de Lima, que ahora luce más guapa, maquillada con aerosol.
Para recorrer esta galería de arte urbano al aire libre la mejor opción es perderse por el centro histórico de Lima y andar a la búsqueda de lo imprevisto. Pero, para los más precavidos, se puede trazar una ruta orientativa: se parte de la Escuela Nacional de Bellas Artes, en el jirón Ancash, cuyas paredes son un enorme mural colectivo, para luego recorrer el jirón Cuzco, el jirón Lampa, la avenida Roosevelt, el jirón Zepita y la calle Quilca Este itinerario callejero finalizaría en la Alameda Chabuca Granda, a orillas del río Rímac, donde se reúnen las obras de artistas como el estadounidense PHETUS o la argentina Cuore.
Es incierto cuánto tiempo resistirán las creaciones de los grafiteros que ahora están redefiniendo la estética callejera de Lima. La esperanza de vida de las obras urbanas es efímera, y lo que está va paulatinamente desapareciendo, de la misma manera que lo que no existía se apodera una noche de lo que antes permanecía intacto. Esta es una de las leyes no escritas del grafiti, y Lima no es impune a ella. Pero, a fin de cuentas, de eso se trata: de que el arte viva en la calle y que también muera en ella.
EL PAIS

domingo, 9 de junio de 2013

América Latina debe aumentar la productividad y la competitividad si quiere mantener crecimiento económico


América Latina debe aumentar la productividad y la competitividad si quiere mantener un crecimiento económico que llegue a los sectores más humildes, aseguró este jueves en Panamá el vicepresidente del Banco Mundial (BM) para la región, Hasan Tuluy.
"Si queremos que la región siga por un camino de prosperidad que llegue a todos los ciudadanos, especialmente a los más humildes, es necesario mantener y aumentar la competitividad", dijo Tuluy, vicepresidente para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.
Tuluy participa en la inauguración de una conferencia sobre cómo mejorar el clima de inversión en América Latina, patrocinado por el BM.
Según Tuluy, para aumentar la productividad es necesario aumentar el volumen y la calidad de la inversión en una región cuya tasa de inversión se mantiene en torno al 20% del Producto Interno Bruto (PIB), comparado con 30% en los países de más rápido crecimiento de Asia oriental.
"Los latinoamericanos siguen gastando en automóviles, electrodomésticos y demás bienes de consumo y no ahorran mucho", aseguró.
Según el Banco Mundial el consumo privado representa el 67% del PIB de América del Sur y México y el 75% de América Central, comparado con un promedio de 55% en países similares de otras regiones.
Para Tuluy también es necesario mejorar la calidad de las inversiones, especialmente en sectores de alto valor agregado y en sectores con escasa competencia.
El Banco Mundial estima que en 2013 el crecimiento de la región será de un 3,5%, por debajo del promedio de la década.
Por: AFP

miércoles, 29 de mayo de 2013

Brasil, por delante de México en el índice de bienestar de la OCDE

El último informe de bienestar económico y social que elabora la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) coloca a Brasil por delante de México en la clasificación de calidad de vida. Los dos países están, junto con Chile, a la cola de los 36 países analizados.    
El índice alternativo al Producto Interior Bruto (PIB) de la OCDE para medir el bienestar económico y social toma en cuenta los indicadores de vivienda, ingresos, empleo, comunidad, educación, medio ambiente, compromiso cívico, salud, satisfacción ante la vida, seguridad y balance entre vida y trabajo.
En cuanto a datos económicos, Brasil es el último en ingreso familiar disponible neto ajustado (el dinero que una familia gana al año, después de impuestos). Mientras que el promedio de la OCDE es de 23.047 dólares anuales, los brasileños cuentan con solo 10.225. En México (en el puesto 31 de 36) el ingreso familiar es más alto, 12.732 al año, pero el país se encuentra con otro problema añadido: la brecha entre los más ricos y los más pobres. La población situada en el 20% superior de la escala de ingresos gana 13 veces lo que percibe la población que ocupa el 20% inferior.
Respecto a empleo, tanto Brasil como México superan la media de ciudadanos entre 15 y 64 años con trabajo remunerado de la OCDE, situada en el 66% del total. Más del 68% de los habitantes de Brasil se encuentran en esta situación (80% de los hombres y 56% de las mujeres), mientras que en México son más del 60% (78% de hombres, 43% de las mujeres). En este país, cerca del 29% de los trabajadores tienen un horario de trabajo muy largo, mucho más que la media de la OCDE, que ronda el 9%. De media, un mexicano trabaja 2.250 horas al año y es, después de Turquía, donde menos horas dedica al ocio y al cuidado personal. Brasil está, por el contrario, en el puesto 16 en cuanto horas dedicadas a la vida fuera del trabajo, y el porcentaje de empleados con prolongadas jornadas laborales se reduce al 13%.
Las cifras son menos alentadoras en cuanto a educación. El 41% de los adultos brasileños y el 36% de los mexicanos entre 25 y 64 años tiene un título de educación secundaria, frente al promedio general de 74%. En los dos casos, la proporción de tituladas es un poco menor que la de titulados.
La OCDE mide también la calidad de la educación a través del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés). El estudiante promedio de los 36 países obtuvo una calificación de 497 en lectura, matemáticas y ciencias. Brasil se quedó por debajo de la media, con 401 puntos, y México también, con 420. En toda la OCDE, en cuanto a nivel educativo, Brasil (puesto 33) y México (puesto 34) solo están por delante a Portugal y a Turquía.
El nivel de partículas contaminantes atmosféricas PM10, lo suficientemente pequeñas como para penetrar en los pulmones y dañarlos, es de 20 microgramos por metro cúbico en Brasil, cerca del promedio de 21 microgramos por metro cúbico y por debajo de los preocupantes 33 microgramos de México. En cuanto a vivienda, la familia promedio de la OCDE dedica el 21% de su salario a pagar el alquiler o la hipoteca y los gastos del hogar, lo mismo que en Brasil. En México el porcentaje es algo menor, del 18%.
El Índice para una Vida Mejor fue creado a partir de las recomendaciones de una comisión dirigida por dos premios Nobel de Economía, Joseph Stiglitz y Amartya Sen, y el economista francés Jean-Paul Fitoussi. La OCDE ofrece por primera vez en español la herramienta interactiva en la que plasma los resultados de su informe. La web, que se estrenó en 2011, ya tenía versiones en inglés, francés y ruso y ha recibido más de 1,8 millones de visitas en dos años
El Pais

sábado, 25 de mayo de 2013

La niñera escondía un tesoro


A pesar de que contamos con al menos 100.000 certezas sobre cómo y qué miraba, hay demasiadas preguntas sin respuesta sobre quién era Vivian Maier. Niñera durante 40 años, murió en 2009, pobre, sola y sin saber que su secreta y obsesiva pasión, la fotografía, la sacaría del anonimato hasta convertirla en una enigmática y fascinante figura. El legado de Maier, a quien algunos llaman la Mary Poppins de la fotografía (solo se entendía bien con los niños que cuidaba), se ha convertido en una genuina sorpresa para los especialistas, que asisten atónitos a un corpus fotográfico de 100.000 negativos dotados de una modernidad, personalidad y calidad insólita para los años y las circunstancias en los que fue concebido. Ahora, y por primera vez de manera exhaustiva, una exposición itinerante producida por Dichroma Photography, comisariada por Anne Morin y programada en la sala San Benito de Valladolid a partir del 8 de mayo —viajará después a Tours y Gotemburgo—, muestra 120 de sus fotografías y nueve películas en Super 8.
Envuelta en incógnitas, la historia de Maier es de esas cuya veracidad cuesta creer. En 2007, en una modesta subasta en Chicago, un veinteañero llamado John Maloof compró por 300 euros un archivo desconocido que podía servirle de ayuda para un libro en el que trabajaba acerca de su barrio. El vendedor del material, guardado en un armario, era el dueño del guardamuebles donde había sido abandonado a su suerte hacía años. Cuando Maloof desempolvó el contenido lo desechó para su investigación, pero decidió revelar una parte y revenderla en Internet. Fue entonces cuando el reputado crítico e historiador de fotografía Allan Sekula se puso en contacto con él para evitar que siguiera dispersando aquel material prodigioso.

“Cuando intenté buscarla ya era demasiado tarde”, asegura John Maloof
Sekula dio la voz de alarma: aquellas instantáneas callejeras tomadas en los años cincuenta y sesenta no eran cualquier cosa, estaban cargadas de talento. ¿Quién había capturado a esos hombres borrachos tirados en una playa o en una acera? ¿A los niños de ojos grandes y cara sucia? ¿A las ancianas con mandiles y mirada desafiante? ¿A las bellas mujeres reflejadas en aún más bellos edificios? ¿Quién era aquella fotógrafa que no temía romper la composición para ir más allá de lo que alcanza el objetivo?
Maloof, consciente del tesoro rescatado prácticamente de la basura, empezó un minucioso trabajo de investigación, recuperación y protección del archivo de Vivian Maier. Averiguó que era de origen francés, que había vivido entre Chicago y Nueva York cuidando niños y fotografiando de manera compulsiva los suburbios y las aceras de las dos ciudades. Mientras todo esto ocurría, Maier aún malvivía en el apartamento que tres de los niños que había criado le pagaban por caridad y en el que finalmente murió en 2009, a los 83 años, en la más absoluta soledad. “Cuando intenté buscarla ya era demasiado tarde, al principio y durante bastante tiempo solo supe su nombre”, explica Maloof en conversación telefónica desde Chicago. A punto de cumplir 32 años, y con un documental sobre la fotógrafa en ciernes, reconoce que el creciente interés por Maier le está desbordando. “Mi vida ha cambiado, no puedo solo con tanto material. Quiero hacer este trabajo con extremo cuidado, preservar su obra con cabeza. Ella ha sido un ejemplo para mí, una artista que trabajó solo para sí misma, sin ninguna presión externa, probablemente de la manera que muchos desearían y no pueden”. Asesorado por el célebre galerista y coleccionista Howard Greenberg, Maloof cree que quedan años de estudio por delante. “Cada negativo requiere un trabajo detectivesco”.


Fotografía sin fecha tomada en Nueva York. / VIVIAN MAIER/MALOOF COLLECTION, COURTESY HOWARD GREENBERG GALLERY, NEW YORK
“Se sabe muy poco de sus orígenes”, relata la comisaria Morin. “Su madre era francesa y ella nació en Nueva York. Pasó su infancia entre Francia y Estados Unidos. Cuando el padre las abandonó, la madre convivió una temporada con una pionera de la fotografía, la surrealista Jeanne J. Bertrand. Es posible que ahí naciera su interés y su vocación”. Cuando la historia de Maier empezó a conocerse en los circuitos de arte, Morin decidió estudiarla. “Todo el ruido generado alrededor de este hallazgo me acercó a ella, pero luego, cuando comencé a conocer a fondo su trabajo, sentí una enorme atracción: una niñera que en sus ratos libres había construido un mundo paralelo totalmente secreto y oculto. Grababa sonidos callejeros, sacaba fotografías y filmaba en Super 8. Y lo hacía con una modernidad absoluta. Era una vanguardista”.

“Era una poeta
de la sombra”,
afirma la comisaria Anne Morin
Lo primero que Maier pidió en la casa donde trabajó más de 20 años fue un cuarto propio y una cerradura. Como tantas mujeres soñaban, a lo Virginia Woolf, le bastaba con una habitación propia para crear. Nadie sabe a ciencia cierta qué pasó durante lustros entre aquellas cuatro paredes, pero lo cierto es que los niños a los que cuidó jamás conocieron el secreto de su querida nanny. Por desgracia, también explica el muro de silencio (y opresión) que hasta no hace tanto separaba a las familias burguesas de sus empleadas de hogar. “Maier representa la quintaesencia de una figura de la ficción victoriana, lananny, la gobernanta, es decir una outsider, pero con un acceso privilegiado a una vida doméstica en la que se le permite desarrollar un solo don: la capacidad de observación”, escribe el novelista británico y especialista en fotografía Geoff Dyer.


Sin título, 1954. / VIVIAN MAIER/MALOOF COLLECTION, COURTESY HOWARD GREENBERG GALLERY, NEW YORK
“Ella estaba a gusto con los niños porque era uno de ellos. No quiero hacer psicología, pero fue una niña grande, alguien que no creció y que solo se sentía bien en ese mundo perdido de la infancia”, prosigue Morin, que de todo el trabajo de la fotógrafa se queda con sus autorretratos. “En ellos se está buscando permanentemente desde una frontalidad rota, ya sea a través de espejos, ventanas o de su propia sombra. Pero nunca frente a la cámara. Nunca la podemos identificar del todo. Era una poeta de la sombra, no necesitaba tener luz. Vivía en la periferia de las cosas”.
Maier no revelaba sus carretes, no se lo podía permitir. Solo tomaba fotos sin descanso y sin que aparentemente le importara el resultado final. También coleccionaba libros de arte y las esquelas de los periódicos. De una de ellas sacó el relato de una de sus películas en Super 8. Es la historia de una madre y un hijo asesinados. Maier fue con su cámara y rodó primero el supermercado donde la madre trabajaba, luego la casa donde vivía con el hijo, y así, uno a uno, todos los lugares a los que aquellas pobres almas jamás volverían. En una de las cintas que John Maloof encontró, Vivian Maier había grabado su idea del paso de la vida: “Tenemos que dejar sitio a los demás”, se dijo. “Esto es una rueda, te subes y llegas al final, alguien más tiene tu misma oportunidad y ocupa tu lugar, hasta el final, una vez más, siempre igual. Nada nuevo bajo el sol”.
Se especula con su timidez aguda, con el uso de la cámara como un escudo para acercarse a las personas y poder mirarlas, con su fuerte conexión con los más débiles, con su sosiego alrededor de los niños, los únicos que saben estar en el presente porque no tienen conciencia ni del pasado ni del futuro, y con las posibles patologías de su personalidad esquiva y obsesiva. Pero lo cierto es que nadie podrá franquear jamás el cuarto con cerrojo de aquella impenetrable mujer que, al menos 100.000 veces, se asomó a la vida con su secreto al hombro.
El Pais

sábado, 18 de mayo de 2013

El fin de un dictador


El exdictador argentino Rafael Videla
En la soledad de su celda en el penal de Marcos Paz ni siquiera disfrutó de su última cena. No quiso comer Jorge Rafael Videla el jueves por la noche, cuando el invierno comenzaba a arreciar en Buenos Aires. Lo encontraron ayer por la mañana, con el estómago vacío, lleno de secretos, sin vida ni arrepentimientos. Falleció el emblema de la peor dictadura militar de la Argentina, presidente de facto de 1976 a 1983. Fue el cerebro negro del período más oscuro y sangriento del país, aquel que dejó un saldo de 30.000 desaparecidos, bebés expropiados y una herida tan dolorosa y profunda que, aun en tiempos de democracia, el pueblo no logró cicatrizar. Tenía 87 años.
La cruda noticia dirá que Videla fue hallado “sin pulso, ni reacción pupilar, a las 8:25 de la mañana” en su calabozo del módulo 4 del Complejo Penitenciario Federal número 2, donde cumplía cadena perpetua por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante su gestión al frente del tristemente célebre Proceso de Reorganización Nacional. La última imagen pública del exmilitar se había visto el martes, cuando se negó a declarar durante el juicio en el cual se le imputaba su participación en el Plan Cóndor, una macabra estrategia que llevaron a cabo los gobiernos fascistas del Cono Sur en el cual se intercambiaban presos e información.
Jorge Rafael Videla en una fotografía captada en julio de 2012, mientras era escoltado por dos policías. / EFE
Con un resentimiento histórico, muchos argentinos celebraron la muerte del dictador a través de las redes sociales. “No vamos a tener que verlo más ni aguantarlo en un juzgado, reivindicando el genocidio. Era realmente imposible de caratular qué clase de persona era. No digo que era un animal, porque los animales tienen códigos. Era deshumanizado. Es un alivio que haya muerto”, declaró Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, la organización que durante años se encargó de localizar y restituir a los hijos de los desaparecidos durante el proceso militar. “Hay que rescatar que murió condenado por un pueblo, juzgado por la justicia y eso fue producto de años de lucha. No nos cegó la venganza ni el odio”, afirmó Victoria Donda, diputada del Frente Amplio Progresista y nieta recuperada.
Videla nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires, el 2 de agosto de 1925. Se graduó en el Colegio Militar el 21 de diciembre de 1944 con el grado de subteniente de Infantería y empezó a escalar rangos. Una década más tarde fue nombrado oficial mayor. En 1971 ya era general de Brigada y dos años después, jefe del Ejército, aunque el cargo más importante llegaría en 1975, cuando María Estela Martínez de Perón, entonces presidenta de la Nación, lo subió a comandante.
Acaso haya sido una de las más equívocas decisiones de Isabelita, tal cual llamaban a la viuda del general Juan Domingo Perón, fallecido un año antes, dejando un país convulsionado en manos de su esposa. A esa altura, ni la propia mandataria imaginaba que el 24 de marzo de 1976 abandonaría la Casa Rosada, palacio presidencial argentino, a bordo de un helicóptero que hoy forma parte de un hangar de Michigan, Estados Unidos. Entonces, Videla, a cargo de una Junta Militar también compuesta por Emilio Eduardo Massera (fallecido el 8 de noviembre de 2010) y Orlando Ramón Agosti (murió el 7 de octubre de 1997), no sólo derrocó el gobierno democrático; además, dejó claro que las palabras que había vertido un año antes en Montevideo, durante una visita a Uruguay, no habían sido producto del azar, sino de un turbado pensamiento: “Si es preciso, en Argentina deberán morir las personas necesarias para cumplir con el proceso”.
Bajo la excusa de la reorganización, amparado en un falso patriotismo, hubo persecuciones a militantes de izquierda, deportistas, artistas y todos aquellos sospechosos de irreverentes, según la trastornada lógica militar. Se produjeron torturas, violaciones y muertes. De hombres y mujeres, con la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma), hoy el Museo de la Memoria, como sede del horror. Prisioneros de un Estado de facto, miles de argentinos fueron víctimas de los denominados 'vuelos de la muerte', lanzados a las aguas del Río de La Plata sin ningún tipo de contemplaciones.
El Mundial ’78 anestesió a los argentinos durante un tiempo. La guerra de las Malvinas agitó el dolor de jóvenes inocentes convertidos en soldados del martirio. El presidente Raúl Alfonsín lo condenó por la ley de Punto Final y Obediencia de Vida. Su sucesor, Carlos Menem, lo indultó. Y Néstor Kirchner lo volvió a encerrar. Videla nunca mostró síntomas de estar arrepentido. Habló de “parturientas” que fueron parte de “la maquinaria del terror” para justificar los robos sistemáticos de bebés durante el juicio por el que fue condenado el año pasado. Y un mes después, entrevistado por Ceferino Reato, autor del libro Disposición final, reveló que durante su mandato hubo “7.000 u 8.000 desaparecidos”. Se calculan 30.000. Y todavía repiquetea en los oídos de los argentinos aquella frase que disparó en 1979: “Los desaparecidos no están vivos ni muertos, están desaparecidos”.
Recuerdos de Videla
 Dos imágenes históricas del fallecido exdictador argentino José Rafael Videla: la primera, tomada el 24 de marzo de 1976, cuando tuvo lugar en la Casa Rosada su investidura, rodeado de los altos mandos militares.
La segunda fue captada el 25 de junio de 1978, después de que la selección Argentina de fútbol derrotara a Holanda en la final del campeonato mundial realizado en Argentina. En la imagen, Daniel Passarella le ofrece el trofeo a quien entonces ejercía como jefe de Estado.
El Espectador

martes, 30 de abril de 2013

La otra orilla de la guerra



¿Por qué no lo mató? ¿Por qué quienes tienen el poder de matar a alguien a veces no lo hacen? Es más fácil interpretar las razones por las cuales se comete un asesinato, pero no las que llevan a esa persona a decidir darse la vuelta y no hacerlo. “Un hombre rebelde es aquel capaz de decir NO”, Albert Camus.


Soldados de Salamina fue la novela que llevó al éxito a Javier Cercas (Cáceres, 1962). En 2001, cuando fue publicada, Cercas no pensaba que se convertiría en un best-seller de los que gozan de prestigio por su calidad literaria, que Mario Vargas Llosa y J.M. Coetzee la elogiarían, ni que sería llevada al cine por David Trueba en 2003. Por lo menos esto comentó en la visita que nos hizo a los alumnos del máster de creación literaria de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. El autor tampoco sabía que a partir de la publicación tendría enemigos que lo señalarían como un revisionista.
Un periodista le hace una entrevista a Rafael Sánchez Ferlosio, quien le cuenta la historia de su padre, Rafael Sánchez Mazas, uno de los fundadores de la falange española, que fue fusilado junto a otros presos, pero que en el momento del disparo logró esconderse en el bosque hasta que un soldado quizá llamado Miralles lo encontró, lo miró a los ojos y decidió no matarlo. A partir de este hecho, el periodista decide seguir investigando, quiere conocer las razones que llevan a no matar. El libro es una línea ascendente de secretos, descubrimientos y complicidad con el lector. Como dato curioso aparece un personaje clave: Roberto Bolaño, escritor encargado de guiar al protagonista en la tercera parte de la novela y con el cual el escritor real, Roberto Bolaño, no estuvo muy a gusto.
Durante la visita al máster, Javier Cercas defendió con pasión sus polémicos puntos de vista, pues aunque estábamos hablando de literatura, de la construcción de una novela y de carpintería de escritor, no pasaron por alto las opiniones del protagonista de la novela, también llamado Cercas. El escritor, por su parte, defendía la posibilidad de decir NO, como lo explicó en forma clara en su columna de hace unas semanas en El País de España. Ficción y autoficción, o al revés. Sin embargo, para algunos de mis compañeros catalanes fue insoportable oír a alguien decir que Hitler o Videla eran humanos, que hubo rojos buenos, rojos malos, y oír “hablar bien” de un falangista. Por eso sencillamente se pararon y se fueron de la clase. Algunos argentinos estuvieron a punto de hacer lo mismo.
Para otros estudiantes de Latinoamérica, como los colombianos, era una actitud un poco extraña, quizá juzgada en forma prematura como exagerada. “La Guerra Civil se acabó hace años, la posguerra también, ahora somos posposmodernos, la guerra ya quedó atrás”. Sin embargo, recordé que cuando estudié algo más rentable financieramente, también en Barcelona, unos compañeros de entonces propusieron una campaña en donde hiciéramos pensar a la gente por medio de Twitter que un famoso había sido secuestrado, para asustar a sus fans, captar su atención, lanzar el producto y completarla con marketing de guerrilla. En ese instante yo no salía de mi asombro e indignación por la clase de ideas e imágenes que venían a mi mente con esos términos y estuve a punto de hacer un reclamo público al recordar que una amiga tuvo que aguantar los seis años de incertidumbre que su padre duró en la selva secuestrado. Ya a la salida de la charla con Cercas nos dimos cuenta de que estábamos viendo la guerra desde la otra orilla y por eso parecía fácil juzgar, que no éramos posmodernos ni ningún término pretencioso, sólo seres humanos con dolores acumulados en diferentes lugares del mundo y del cuerpo.
Al final de la charla en la UPF, Javier Cercas firmó muchos libros, entre los que estaba, por supuesto, Soldados de Salamina, que fue el motivo de la visita, y Leyes de la frontera (Mondadori, 2012), su novela más reciente. Seguramente Cercas no tenía idea de que poco tiempo después, haciendo exactamente lo mismo, durante el pasado Salón del Libro de París, llegaría un joven francés de apellido Miralles a pedirle un autógrafo. Miralles, como el miliciano rebelde que dijo no. Realidad, ficción y autoficción en un solo instante. Y el nombre que recuerda que es posible resistirse y darse la vuelta.
El Espectador

Colombia, el país con más desplazados en el mundo


Otra mala noticia se llevó el vicepresidente Angelino Garzón de Ginebra (Suiza), donde defendió las políticas públicas sobre derechos humanos: Colombia sigue siendo el país con más desplazados internos en el mundo. Para 2012, el Gobierno y la sociedad civil han estimado que entre 4.9 y 5.9 millones de colombiano fueron desplazados por las situaciones de violencia que se viven en todo el territorio nacional.
Las cifras son del Centro de Monitoreo del Desplazamiento Interno (IDMC, por sus siglas en inglés). De acuerdo con el documento, el año pasado 230 mil personas huyeron dejando atrás sus hogares. En México, la situación no es mejor, y cerca de 160 mil personas padecieron las mismas circunstancias.

El total de desplazados por la violencia en el mundo alcanzó una cifra récord de 28.8 millones en 2012. Lo que supone un aumento de 2.4 millones con respecto de 2011. El informe revela además que del total de desplazados, 6,5 millones lo eran por primera vez, lo que significa un aumento preocupante si se compara la cifra con los 3,5 millones de desarraigados del año 2011.

Por regiones, sigue siendo África subsahariana la del número más elevado de desplazados internos (10,4 millones de personas), casi un tercio de la cifra mundial. Pero América Latina no se queda atrás y es la segunda, con 5,8 millones de desplazados, de los cuales entre 4,9 millones y 5,5 millones estarían en Colombia, situándose como el país con el mayor número de desplazados internos a nivel mundial, según el informe del IDMC y el Consejo Noruego para los Refugiados.
“El 90% de los países evaluados posee desplazados internos que viven en una situación de desplazamiento prolongado, a veces durante décadas, en la que nacen un segunda y tercera generación de desplazados”, dijo Kate Halff, directora de IDMC, para quien una solución a esa problemática sólo se alcanzará “cuando los gobiernos y la comunidad internacional reconozcan que las personas forzadas a abandonar sus hogares no sólo merecen una respuesta humanitaria, sino también el compromiso de una solución duradera” a las crisis que viven.
Para alcanzar la estabilización de la crisis de desplazados internos es imprescindible poner fin a los conflictos, particularmente el de Siria, que ha cumplido dos años, señala Halff, pero es claro que esta afirmación cobra un sentido especial hoy que se adelantan los diálogos entre el Gobierno y las Farc en La Habana (Cuba) para deponer una guerra que lleva medio siglo en el país.
No hay que perder de vista que la conclusión de (IDMC), con respecto a la situación de Colombia no es nueva. Da cuenta de una realidad que ya han narrado otras ONG como la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES) y Acnur.
Acnur ha señalado que hasta mayo de 2011 el Gobierno había registrado a más de 3,7 millones de desplazados internos en el país, mientras que CODHES considera que la cifra real de desplazados por el conflicto armado interno desde mediados de los años 80 supera los 5 millones de personas.

Lo realmente impactante del informe de IDMC es que Colombia tenga más desplazados internos por el conflicto armado que Sudán, que siempre había liderado la deshonrosa lista en el mundo. Para el analista Román Ortiz, esto tiene que ver con que Colombia tiene plataformas institucionales de cifras mucho más completas que Sudán. 
En todo caso, el desarraigo en Colombia sigue siendo un tema alarmante y como dice Elizabeth Ferris, codirectora del Proyecto Brookings-LSE sobre desplazamiento interno, “los desplazados internos tienen derecho a una solución duradera, sobre todo dadas las dificultades de retorno que sufren. Sin duda una salida al conflicto armado con las guerrillas seguirá siendo un enorme paliativo a esta situación que ha fragmentado la vida de los colombianos”.

El Espectador

sábado, 27 de abril de 2013

¿Consumo digital: una ecuación no resuelta?


El dúo francés Daft Punk ha roto los récords de Spotify, una de las plataformas de streaming más populares de la red. / Flickr: judaluz83
Los datos puede que no mientan, pero al menos parecen sospechosos. Contradictorios, mas bien.
De 2.500 encuestados, casi el 70% aseguró que los derechos de autor son un asunto importante y que hay que proteger las industrias creativas de la piratería; esta cifra, en 2010, era de apenas 55%.
Sin embargo, en la misma muestra de personas, más de dos tercios aseguraron que entran a los buscadores para encontrar material para descargar o para hallar la forma de subirlo.
La joya de la corona, sin embargo, es que 44% de las personas que participaron en esta encuesta (adelantada por la firma legal británica Wiggin)no considera ilegal subir material producido comercialmente a sitios para compartir información, o al menos no sabía si esta acción quebranta la ley.
Dos breves hipótesis: la primera es que una parte del público, a juzgar por la encuesta al menos, está del lado de un esquema de compartir información,algo que, per se, no los vuelve malas personas, piratas los llamaría la industria. La otra es que, en medio de la histeria normativa alrededor de la defensa y el refuerzo de los derechos de autor, los ciudadanos tienden a confundirse, a dudar ante un hecho que, al menos en apariencia, parece simple y casi natural.
Se podría añadir una tercera: la consciencia colectiva de que el creador debe ser protegido con cierta fórmula legal ha crecido. Lo que no parece resultar del todo claro son los métodos, por un lado, y si lo que se protege es la creatividad o la industria que la explota, que tienden a ser dos cosas bien diferentes.
Los resultados de este estudio, que no pretender ser representativo del universo de la red, aunque sí ofrece puntos interesantes, llegan apenas un par de meses luego de que la industria musical celebrara, por primera vez desde hace más de una década, un incremento en sus ventas.
La estadística, compilada por la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI, por sus siglas en inglés) habla de un crecimiento global de 0,3% en las ventas de 2012.
De acuerdo con la IFPI, los ingresos digitales se convirtieron en una especie de salvavidas para el sector, tal vez el más golpeado por la entrada de la era digital, que permitió cosas como la reproducción inmediata y masiva. Las cifras compiladas por la Federación aseguran que este canal de comercialización (con modalidades como suscripción a servicios de streaming o descargas pagas) creció un 9% el año pasado y hoy representa el 34% de los ingresos globales de la industria; o sea que equivalen a US$5.600 millones.
¿Qué quiere decir todo esto? Podría indicar que, con las alternativas adecuadas, con un mercado organizado y claro de opciones a precios razonables, los consumidores están dispuestos a gastar dinero en productos culturales. La otra parte del aparente discurso está en el terreno de los artistas, que también se benefician de los nuevos canales de distribución.
Este último dato lo podría confirmar el dúo francés Daft Punkque ha roto los récords de Spotify, una de las plataformas de streaming más populares de la red. El nuevo sencillo del grupo, ‘Get lucky’, se convirtió en la canción más escuchada desde que este servicio fue lanzado; Spotify se ha reservado las cifras exactas de reproducciones, aunque asegura que el álbum del dúo podría convertirse en el producto más consumido en el sitio web este año.
Por: Santiago La Rotta

martes, 23 de abril de 2013

América Latina crecerá 3,5% en 2013, menos de lo previsto según Cepal


La economía latinoamericana crecerá 3,5% en 2013, por debajo del 3,8% proyectado en diciembre, sostenida en parte por un mayor crecimiento esperado de Brasil y Argentina, indicó el martes la Cepal, que explicó el recorte por la crisis en la zona euro.
El crecimiento de América Latina en 2013 será "levemente menor con respecto a la estimación entregada en diciembre pasado (3,8%) debido principalmente a la (...) la incertidumbre sobre el futuro de la economía internacional", indicó este martes un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
La crisis en la zona euro "continuará siendo uno de los principales factores de riesgo para la economía mundial y la de América Latina y el Caribe", agregó la Cepal, un organismo técnico de las Naciones Unidas que tiene su sede en Santiago.
Pero el impacto se moderará por un "mayor crecimiento esperado de Argentina (3,5%) y Brasil (3%), debido a la recuperación de la actividad agrícola y de la inversión, que anotaron caídas en estos dos países en 2012".
A nivel regional, además, "la expansión estará respaldada por la persistencia delcrecimiento del consumo como consecuencia de los mejores indicadores laborales y del aumento del crédito bancario al sector privado y, en menor medida, de la inversión".
A lo anterior se suma "la permanencia de elevados precios de las materias primas, las que si bien se espera que registren una baja con relación a 2012, se mantendrían todavía en niveles elevados", explicó la Cepal.
Paraguay liderará la expansión en 2013 con un crecimiento esperado del producto interno bruto (PIB) de 10%, seguido por Panamá (8%), Perú (6%) y Haití (6%).
Bolivia, Chile y Nicaragua crecerán 5,0%, mientras que Colombia lo hará en 4,5% y Uruguay en 3,8%.
México, con un crecimiento esperado de 3,5% en 2013, se verá beneficiado por un mayor dinamismo de Estados Unidos, a lo que se suma una mejoría del sector agrícola.
En el Caribe continuará la aceleración en el ritmo de crecimiento con una expansión promedio esperada de 2%, como resultado del dinamismo de las economías más especializadas en la producción y exportación de materias primas (Guyana y Suriname, principalmente) y de la recuperación de los países más enfocados al turismo, producto de la mejor situación económica de Estados Unidos.
En su informe de este martes, la Cepal también revisó levemente a la baja la tasa de crecimiento de la región del año 2012, que pasó de 3,1% a 3,0%, producto de una menor expansión de la economía mundial.
"La demanda interna fue una de las principales impulsoras del crecimiento regional durante el año pasado, basada en el buen desempeño de los indicadores laborales, la expansión del crédito a las familias y, en el caso de Centroamérica y el Caribe, el alza de las remesas de emigrantes", explicó el organismo técnico.
La inflación, en tanto, disminuyó en 2012 y se situó en 5,6% como promedio regional, en comparación con el 6,8% anotado en 2011.
En su informe, la CEPAL agregó además que la tasa de desempleo abierto urbano registró un nuevo descenso el año pasado, de 6,7% a 6,4%, a su nivel mínimo para las últimas dos décadas, reduciéndose el número absoluto de desempleados en 400.000.
Sin embargo, la Cepal advierte, que "alrededor de 15 millones de personas todavía están buscando empleo en las zonas urbanas de la región".
Por: AFP